Hace días que necesito esos botones en mi vida.
- Porque hay "canciones" que no quiero escuchar.
- Porque algunas las quiero escuchar una y otra vez (la cinta terminaba arrugada o enredada en la casettera).
- Porque necesito o quiero borrar algunos pedazos, y si encuentro alguna canción que me gusta grabarla encima (para que el placer sea completo y escuchar la cinta si tener que usar los botones).
- Porque alguna canción nueva (en CD, mp3 o cualquier cosa 2.0 en adelante) me recuerda lo bien que lo pasaba con esos "casettes". Que me duraban más, tal vez porque me costaba más comprarlos (hasta un par de meses de ahorro o promoción Copec) o me dedicaba a esperar en la radio la canción para grabarla.
Estoy sacando los casettes y escuchándolos nuevamente, y creo que me gustan más que antes (tengo mi propia versión de Alta Fidelidad, y no tiene relación con la calidad del sonido, sino que con el placer extendido en el tiempo).
(Gabriela, tu eres uno de mis CD que se convertirán en Clásicos, para que no sea como lo del supermercado......)


Nunca tuve uno, pero yo podría ser un cassette de pimpinela, bien cebolla y claro que la cinta se ha arrugado con los años, pero todavía suena, aunque a veces como la profesora de Charlie Brown.
Entiendo la necesidad de aplicar rewind y grabar algo encima, pero eso hace que no aprendamos del error amigui...
Maysa